Respira by James Nestor

Respira by James Nestor

autor:James Nestor
La lengua: spa
Format: epub
editor: Grupo Planeta
publicado: 2020-12-02T15:53:02+00:00


Se suponía que esto era biológicamente imposible.25El sistema nervioso autónomo, por definición, se presumía que era autónomo, es decir, automático, que estaba fuera de nuestro control. Y durante los últimos cien años, más o menos, esta idea permaneció intacta. En gran parte de la medicina sigue estando vigente hoy en día.

Cuando Alexandra David-Néel regresó finalmente a París y escribió acerca del tummo y otras técnicas de respiración y meditaciones budistas en su libro de 1927 Viaje a Lhasa, pocos médicos e investigadores en medicina dieron crédito a sus historias. Pocos podían aceptar que solo respirando pudiera mantenerse la calidez de un cuerpo bajo temperaturas heladas. Pocos creían que de este modo pudiera controlarse la función inmune y se pudieran curar enfermedades.

A lo largo del siglo XX creció el interés por el tummo, y una oleada de antropólogos, investigadores y buscadores viajaron al Himalaya y volvieron contando las mismas hazañas de las que había hablado David-Néel. Contaban historias de monjes que no llevaban más que una capa de ropa durante el invierno, se calentaban en gélidos monasterios de piedra durante el día y derretían círculos en la nieve alrededor de sus cuerpos desnudos por la noche. Finalmente, un investigador de la Harvard Medical School llamado Herbert Benson pensó que ya era hora de poner a prueba el tummo.

Benson viajó al Himalaya en 1981, reclutó a tres monjes, les enganchó sensores que medían la temperatura de los dedos de manos y pies y luego les pidió que practicaran el método tummo. Durante la práctica, la temperatura de las extremidades de los monjes subió hasta unos ocho grados centígrados y permaneció a este nivel.26Los resultados se publicaron al año siguiente en la prestigiosa revista científica Nature.27

En los vídeos y fotografías obtenidos durante los experimentos de Harvard se veía a unos hombres bajitos con carteras colgando de cinturas flácidas, con la piel cubierta de una densa capa de sudor y con los ojos medio cerrados y perdidos en una mirada kilométrica. Los experimentos añadieron credibilidad a lo que habían descrito David-Néel y Naropa, y aun así los monjes de Benson parecían incluso más extraños que una cantante de ópera anarquista o un místico antiguo. Todo aquello parecía absolutamente inaccesible para los occidentales.

Esto cambiaría a principios del año 2000, cuando un hombre neerlandés llamado Wim Hof corrió un medio maratón a través de la nieve más arriba del círculo polar ártico sin camiseta y descalzo.28Era un occidental que llevaba barba, tenía el pelo plomizo y ralo y una cara sacada de un cuadro de Brueghel. En resumen, tenía el mismo aspecto que cualquier otro hombre de mediana edad del norte de Europa. Hof no había crecido en una cueva en India ni había estado en un hospital por tuberculosis. Había trabajado de cartero y tenía cuatro hijos.

Años antes, la mujer de Hof se había quitado la vida tras años de depresión. Él había aliviado el dolor ahondando en la práctica del yoga, la meditación y las prácticas respiratorias.29Desenterró la antigua técnica del tummo, la perfeccionó,



descargar



Descargo de responsabilidad:
Este sitio no almacena ningún archivo en su servidor. Solo indexamos y enlazamos.                                                  Contenido proporcionado por otros sitios. Póngase en contacto con los proveedores de contenido para eliminar el contenido de derechos de autor, si corresponde, y envíenos un correo electrónico. Inmediatamente eliminaremos los enlaces o contenidos relevantes.